Nadie entiende lo que hablo, lo que digo, lo que escribo,
no soy Judas ni un santo, pero todo lo que quiero lo quiero intacto o mato
sé que no sirve de nada con palabras que tú crees pronunciadas a la deriva,
aquí arriba ya no hay sol y no vivo sin los soles que comprenden que estrellado
entre éstas cuatro paredes que han atrapado mi mente no puedo ser yo...
cuando asomo mi alma fuera y me codeo con ingratos que no entienden mi temor.
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