El feto se sigue desarrollando en nuestra mente pero la mente es pura maquinaria, por lo tanto, ¿cómo puede crecer un embrión sano entre tantos ruidos molestos, tantas voces chillonas...?
Las criaturas nacen y mueren, muchas al unísono como dos melodías paralelas, y con ellas lo hace un nuevo niño que evoluciona con el paso del tiempo, pero sigue siendo un niño que busca desenvolverse a toda costa, desenvolverse como persona eternamente, un ''vive y deja vivir'' constante entre lo real y lo imaginario que sólo está en nuestra mente, pero la mente envuelve al embrión.
Y cuando el humano se siente lo suficientemente maduro, se refugia en vicios y placeres comúnmente insanos que le ayudan a evadirse de la mierda de realidad individual que compartimos todos, y ve un pequeño trozo de felicidad resurgir de entre las cenizas de la nada, porque sólo es una ilusión que ''regenera'' la vida...
... y el niño que llevamos dentro se siente seguro, protegido.
Hasta que lo destruimos.

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